Elección del restaurante

Imagen de un banquete de boda

Tras tanto tiempo sin actualizar la página hoy volvemos y el tema elegido para volver va a ser el siguiente paso que dimos mi novio y yo para organizar nuestra boda tras buscar información por internet y decidir registrarnos en www.bodas.net

Muchas parejas pensarán que lo más importante es buscar iglesia o pedir cita en el juzgado según sea la boda elegida. Nosotros nos vamos a casar por la iglesia pero no nos preocupaba tanto el lugar de la ceremonia como el restaurante. Cuando no tienes predilección por una iglesia sabes que si no es en una podrás casarte en otra pero el restaurante… ¿y si eliges el restaurante perfecto y cuando vas a reservarlo resulta que no está libre en la fecha elegida?

En nuestro caso empezamos a mirar más de un año antes de la boda. Miramos dentro de todos los proveedores de nuestra provincia en la página anteriormente mencionada. Nosotros teníamos claro que queríamos que fuera un restaurante desde el que se pudiera ver el mar y con esa premisa fuimos pidiendo presupuestos a todos los que nos llamaron la atención. Después aprovechamos la Semana Santa para ir quedando con todos ellos para ver las instalaciones y hablar con ellos sobre lo que podían ofrecer a nuestra boda. Además, como no hay que cerrarse a nada, mientras íbamos de un restaurante a otro si veíamos otro que creíamos que podía reunir nuestras expectativas entrábamos a informarnos también.

En estas excursiones por diversos restaurantes hay muchas cosas que nos llamaron poderosamente la atención. Como ejemplo voy a poner el restaurante que de primeras pensábamos que iba a ser el nuestro y tras la visita fue rechazado de forma frontal.

Les llamamos para concertar una cita y así asegurarnos que estuvieran en el restaurante para atendernos. La reunión ya empezó mal ya que se presentaron hora y media tarde. Ese hecho nos demostró una falta de profesionalidad total y absoluta. ¿Cómo íbamos a dejar en manos de esas personas algo tan especial como la celebración de nuestra boda? Aún así les esperamos y les dejamos que nos dijeran qué nos ofrecían y nosotros expusimos lo que queríamos.

Hubo algunos detalles más que nos dejaron fríos. Por ejemplo:

  • Las minutas no podían ser personalizadas, ni siquiera se podía poner nuestro nombre y la fecha. En las minutas aparecía el logo de la cadena de restaurantes y dentro el menú y nada más.
  • La decoración de las mesas constaba de un florero de cristal en el que había una flor, y sólo esa flor del ejemplo, no podías elegir ninguna otra.
  • La tarta que partían los novios era la típica de hojaldre de todas las bodas, sin embargo a los invitados se les ofrecía o tarta San Marcos o Selva Negra. ¿No os parece muy cutre partir una y dar los invitados otra que no se parece en nada a la cortada? ¿Y qué os parece que ni siquiera te dieran la opción de decidir tú misma si quieres la de hojaldre u otra?
  • Y ya lo que acabó de descartarlos es que tuviéramos que pagar 3000€ más (más las horas extras de la música y de la barra libre) por alargar la boda (que es de tarde) más allá de las once de la noche. ¿Os podéis creer que te dan la posibilidad de celebrar una boda de noche pero que si no reservas el hotel-restaurante-spa toda la noche no puedes quedarte más allá de las once de la noche? ¡¡Pero si a las once ni siquiera has acabado de cenar!! La disculpa era que se debían a los clientes del spa, clientes que buscaban tranquilidad y relax, y que una celebración más allá de las 11 les podía molestar. Y digo yo, ¿qué les da más dinero una boda o las 19 habitaciones que tenía el restaurante? Y más teniendo en cuenta que con sólo 19 habitaciones era muy posible que los invitados las ocuparan e incluso podían quedarse cortos.

Creo que con esos cuatro puntos podéis llegar a entender porque fue descartado. Finalmente elegimos un restaurante que sin ser el más barato ni el más caro cubría todas las características que pedíamos. Además nos ofrecieron varios regalos como por ejemplo, que aparte de nuestra suite nos dieran 5 habitaciones más para nuestros padres y hermanos y una fuente de chocolate con frutas y un puesto de golosinas para el baile. Además tiene ciertos detalles que le hacían especiales y nos demostraron que se involucraban en hacer tu boda única, sin poner limitaciones a tu imaginación.

Estos días de elección fueron unos días intensos, en los que tomamos mil notas y tuvimos muchas conversaciones para tomar la decisión correcta. Pero al final los dos sabíamos que iba a ser ese el elegido, a pesar de que no era uno de los pre-elegidos sino que fue uno que nos pillaba de paso entre dos restaurantes, pero que sin embargo fue un flechazo. Y fue un flechazo por los detalles y por la demostración de que podían hacer tu boda especial. Y al fin y al cabo la elección del restaurante, como tantas otras cosas en la vida, se eligen por flechazos, esos flechazos que hacen la elección especial.

¿A vosotr@s qué cosas os llamaron la atención de los restaurantes que valorásteis? ¿Tenéis alguna anécdota? No dudéis en contárnosla.

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